San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final

martes, 17 de octubre de 2017

El poco conocido poder espiritual de la Sal Bendita


La Sal Bendecida o Exorcizada es uno de los sacramentales de la Iglesia Católica.

Probablemente estés muy familiarizado con el agua bendita. ¿Pero también lo estarás con la sal bendita?

Tanto la sal como el agua bendita son sacramentales, o signos sagrados que disponen a los fieles para recibir una gracia (cf. Sacrosanctum Concilium 60).

El uso de la sal con fines religiosos por el pueblo de Dios se remonta a miles de años tras hasta el pueblo judío antes de Cristo. Y también fue usado por los cristianos de la Iglesia primitiva, especialmente de rito romano.

Hoy en día el uso de la sal bendita en la liturgia se da con mayor frecuencia en la Forma Extraordinaria, especialmente en exorcismos, bautizo, la reconsagración de un altar, y la bendición del agua bendita. Pero también en la Forma Ordinaria la sal bendita puede ser usada para bendecir el agua.

La sal es también usada para bendecir hogares. Se puede rociar, o incluso dibujar una línea, la cual actúa como una línea espiritual de protección contra los espíritus malignos (es posible que hayas visto esto en las películas de terror… ¡pero es una práctica tradicional católica!). Algunas personas incluso la utilizan en la cocina.

Si deseas tener un poco de sal bendita solo debes tomar un poco de sal común y corriente y pedir a un sacerdote que la bendiga. ¡Así de simple!
(http://es.churchpop.com/2017/09/03/poco-conocido-poder-espiritual-la-sal-bendita/)

lunes, 9 de octubre de 2017

Satanismo encubierto


Montaje fotográfico obtenido del grupo "Movimiento Vida y Familia"
de Perú (cfr. https://www.facebook.com/movimientovidayfamiliaperu/?hc_ref=ARTtgv8Uhx2UFoiBXk1Rr7MoZO-oWMVO25Nc4KuiQexkpxjooa7B2yhaQ07xuMGu6q4&fref=nf).

lunes, 2 de octubre de 2017

Conciliábulo que hizo Lucifer en el infierno tras la muerte de Cristo (Sor María Jesús de Ágreda)



12/02/17 12:30 AM por San Miguel Arcángel
A mis lectores: Les puedo asegurar que esta lectura o no la han hecho nunca, o muy pocos, y si no la hacen ahora es muy posible que jamás la hagan. Pues bien en sus manos dejo estas líneas, y no exagero en lo que voy a decir: puede que el destino eterno de sus almas este en que lean esta publicación. Aclaro que no es una lectura para almas frívolas, sino para almas que de verdad buscan la perfección. Las frívolas nada entenderán ni sabrán degustar la belleza, que acompaña a toda verdad, y siempre causa el bien en las almas. NICKY PÍO.

La caída de Lucifer con sus demonios desde el monte Calvario al profundo del infierno, fue más turbulenta y furiosa que cuando fue arrojado del cielo. Y aunque siempre aquel lugar es tierra tenebrosa y cubierta de las sombras de la muerte, de caliginosa (tenebrosa) confusión, de miserias, tormentos y desorden, como dice el santo Job: pero en esta ocasión fue mayor su infelicidad y turbación; porque los condenados recibieron nuevo horror y accidental pena con la ferocidad y encuentros que bajaron los demonios, y el despecho que rabiosos manifestaban. Cierto es que no tienen potestad en el infierno para poner las almas a su voluntad en lugares de mayor o menor tormento; porque esto lo dispensa el poder de la divina justicia, según los deméritos de cada uno de los condenados, porque con esta medida sean atormentados. Pero, a más de la pena esencial, dispone el justo Juez que puedan sucesivamente padecer otras penas accidentales en algunas ocasiones; porque sus pecados dejaron en el mundo raíces y muchos daños para otros que por su causa se condenan, y el nuevo efecto de sus pecados no retratados les causa estas penas. Atormentaron los demonios a Judas con nuevas penas, por haber vendido y procurado la muerte a Cristo. Y conocieron entonces que aquel lugar de tan formidables penas, donde le habían puesto, era destinado para castigo de los que se condenasen con fe y sin obras, y los que despreciasen de intento el culto de esta virtud y el fruto de la redención humana. Y contra estos manifiestan los demonios mayor indignación, como la concibieron contra Jesús y María.

Luego que Lucifer tuvo permiso para esto y para levantarse del aterramiento en que estuvo algún tiempo, procuró intimar a los demonios su nueva soberbia contra el Señor. Para esto los convocó a todos, y puesto en lugar eminente les habló, y dijo: A vosotros, que por tantos siglos habéis seguido y seguiréis mi justa parcialidad en venganza de mis agravios, es notorio el que ahora he recibido de este nuevo Hombre y Dios, y como por espacio de treinta y tres años me ha traído engañado, ocultándome el ser divino que tenía, y encubriendo las operaciones de su alma, y alcanzando de nosotros el triunfo que ha ganado con la misma muerte que para destruirle le procuramos. Antes que tomara carne humana le aborrecí, y no me sujeté a reconocerle por más digno que yo de que todos le adorasen como superior. Y aunque por esta resistencia fui derribado del cielo con vosotros, y convertido en la fealdad que tengo, indigna de mi grandeza y hermosura; pero más que todo esto me atormenta hallarme tan vencido y oprimido de este Hombre y de su Madre. Desde el día que fue criado el primer hombre los he buscado con desvelo para destruirlos; y si no a ellos, a todas sus hechuras, y que ninguna le admitiese por su Dios ni le siguiese, y que sus obras no resultasen en beneficio de los hombres. Estos han sido mis deseos, estos mis cuidados y conatos; pero en vano, pues me venció con su humildad y pobreza, me quebrantó con su paciencia, y al aún me derribó del imperio que tenía en el mundo con su pasión y afrentosa muerte. Esto me atormenta de manera, que si a él le derribara de la diestra de su Padre, donde ya estará triunfante, y a todos sus redimidos los trajera a estos infiernos, aun no quedara mi enojo satisfecho, ni se aplacara mi furor.

¡Es posible que la naturaleza humana, tan inferior a la mía, haya de ser tan levantada sobre todas las criaturas! ¡Que ha de ser tan amada y favorecida de su Criador que la juntase a sí mismo en la persona del Verbo eterno! ¡Que antes de ejecutarse esta obra me hiciese guerra, y después me quebrantase con tanta confusión mía! Siempre la tuve por enemiga cruel; siempre me fue aborrecible e intolerable. ¡Oh hombres tan favorecidos y regalados del Dios que yo aborrezco, y amados de su ardiente caridad! ¿Cómo impediré vuestra dicha? ¿Cómo os haré infelices cual yo soy, pues no puedo aniquilar el mismo ser que recibisteis? ¿Qué haremos ahora, o vasallos míos? ¿Cómo restauráremos nuestro imperio? ¿Cómo cobraremos fuerzas contra el hombre? ¿Cómo podremos ya vencerle? Porque si de hoy mas no son los mortales insensibles ingratísimos, si no son peores que nosotros contra este Hombre y Dios que con tanto amor los ha redimido, claro está que todos le seguirán a porfía; todos le darán el corazon y abrazarán su suave ley; ninguno admitirá nuestros engaños; aborrecerán las honras que falsamente les ofrecemos, y amarán el desprecio; querrán la mortificación de su carne, y conocerán el peligro de los deleites; dejarán los tesoros y riquezas, y amarán la pobreza que tanto honró su Maestro; y a todo cuanto nosotros pretendamos aficionar sus apetitos, les será aborrecible por imitar a su verdadero Redentor. Con esto se destruye nuestro reino, pues nadie vendrá con nosotros a este lugar de confusión y tormentos; y todos alcanzarán la felicidad que nosotros perdimos; todos se humillarán hasta el polvo, y padecerán con paciencia, y no se logrará mi indignación y soberbia.

¡Oh infeliz de mí, y qué tormento me causa mi propio engaño! Si le tenté en el desierto fue darle ocasión para que con aquella victoria dejase ejemplo a los hombres, y que en el mundo le hubiese tan eficaz para vencerme. Si le perseguí, fue ocasionar la enseñanza de su humildad y paciencia. Si persuadí a Judas que le vendiese, y a los judíos que con mortal odio le atormentasen y pusiesen en la cruz, con estas diligencias solicité mi ruina, y el remedio de los hombres, y que en el mundo quedase aquella doctrina que yo pretendí extinguir. ¿Cómo se pudo humillar tanto el que era Dios? ¿Cómo sufrió tanto de los hombres, siendo tan malos? ¿Cómo yo mismo ayudé tanto para que la redención humana fuese tan copiosa y admirable? ¡Oh qué fuerza tan divina la de este Hombre, que así me atormenta y debilita! Aquella mi enemiga, Madre suya, ¿cómo es tan invencible y poderosa contra mí? Nueva es en pura criatura tal potencia, y sin duda la participa del Verbo eterno, a quien vistió de carne. Siempre me hizo grande guerra el Todopoderoso por medio de esta Mujer tan aborrecible a mi altivez, desde que la conocí en su señal o idea. Pero si no se aplaca mi soberbia indignación, no me despido de hacer perpetua guerra a este Redentor, a su Madre y a los hombres. Ea, demonios de mi séquito, ahora es el tiempo de ejecutar la ira contra Dios. Llegad todos a conferir conmigo por qué medios lo haremos, que deseo en esto vuestro parecer.

A esta formidable propuesta de Lucifer respondieron algunos demonios de los más superiores, animándole con diversos arbitrios que fabricaron para impedir el fruto de la redención en los hombres. Convinieron todos en que no era posible ofender a la persona de Cristo, ni menguar el valor inmenso de sus merecimientos, ni destruir la eficacia de los Sacramentos, ni falsificar ni revocarla doctrina que Cristo había predicado; mas que no obstante todo esto convenía que, conforme a las nuevas causas, medios y favores que Dios había ordenado para el remedio de los hombres, se inventasen allí nuevos modos de impedirlos, pervirtiéndolos con mayores tentaciones y falacias. Para esto algunos demonios de mayor astucia y malicia, dijeron: Verdad es que los hombres tienen ya nueva doctrina y ley muy poderosa, tienen nuevos y eficaces Sacramentos, nuevo ejemplar y maestro de las virtudes, y poderosa intercesora y abogada en esta nueva Mujer; pero las inclinaciones y pasiones de su carne y naturaleza siempre son unas mismas, y las cosas deleitables y sensibles no se han mudado. Por este medio, añadiendo nueva astucia, desharemos, en cuanto es de nuestra parte, lo que este Dios y Hombre ha obrado por ellos; y les haremos poderosa guerra procurando atraerlos con sugestiones, irritando sus pasiones, para que con grande ímpetu las sigan, sin atender a otra cosa; y la condición humana, tan tímida, embarazada en un objeto, no puede atender al contrario.

Con este arbitrio comenzaron de nuevo a repartir oficios entre los demonios, para que con nueva astucia se encargasen como por cuadrillas de diferentes vicios en que tentar a los hombres. Determinaron que se procurase conservar en el mundo la idolatría, para que los hombres no llegasen al conocimiento del verdadero Dios ni de la redención humana. Si esta idolatría faltaba, arbitraron se inventasen nuevas sectas y herejías en el mundo; y que para todo esto buscasen los hombres más perversos y de inclinaciones depravadas que primero las admitiesen, y fuesen maestros y cabezas de los errores. Y allí fueron fraguadas en el pecho de aquellas venenosas serpientes la secta de Mahoma, las herejías de Arrio, de Pelagio, de Nestorio, y cuantas se han conocido en el mundo, desde la primitiva Iglesia hasta ahora, y otras que tienen maquinadas, que ni es necesario ni conveniente referirlas. Este infernal arbitrio aprobó Lucifer, porque se oponía a la divina verdad, y destruía el fundamento de la salud humana, que consiste en la fe divina. A los demonios, que lo intentaron y se encargaron de buscar hombres impíos para introducir estos errores, los alabó y acarició, y los puso a su lado.

Otros demonios tomaron por su cuenta pervertir las inclinaciones de los niños, observando las de su generación y nacimiento. Otros de hacer negligentes a sus padres en la educación y doctrina de los hijos, o por demasiado amor, o aborrecimiento, y que los hijos aborreciesen a sus padres. Otros se ofrecieron a poner odio entre los maridos y mujeres, y facilitarles los adulterios, y despreciar la justicia y fidelidad que se deben. Todos convinieron en que sembrarían entre los hombres rencillas, odios, discordias y venganzas, y para esto los moviesen con sugestiones falsas, con inclinaciones soberbias y sensuales, con avaricia y deseo de honras y dignidades, y les propusiesen razones aparentes contra todas las virtudes que Cristo había enseñado; y sobre todo divirtiesen a los mortales de la memoria de su pasión y muerte, y del remedio de la redención, de las penas del infierno y de su eternidad. Y por estos medios les pareció a todos los demonios que los hombres ocuparían sus potencias y cuidados en las cosas deleitables y sensuales, y no les quedaría atención ni consideración de las espirituales, ni de su propia salvación.

Oyó Lucifer estos y otros arbitrios de los demonios, y respondiendo dijo: Con vuestros pareceres quedo muy obligado, todos los admito y apruebo, y todo será fácil de alcanzar con los que no profesaren la ley que este Redentor ha dado a los hombres. Pero en los que la admitan y abracen, dificultosa empresa será. Más en ella y contra estos pretendo estrenar mi saña y furor, y perseguir acerbísimamente a los que oyeren la doctrina de este Redentor y le siguieren; y contra ellos ha de ser nuestra guerra sangrienta hasta el fin del mundo. En esta nueva Iglesia he de procurar sobresembrar mi cizaña, las ambiciones, la codicia, la sensualidad y los mortales odios, con todos los vicios de que soy cabeza. Porque si una vez se multiplican y crecen los pecados entre los fieles, con estas injurias y su pesada ingratitud irritarán a Dios para que les niegue con justicia los auxilios de la gracia que les deja su Redentor tan merecidos; y si con sus pecados se privan de este camino de su remedio, segura tendremos la Vitoria contra ellos. También es necesario trabajemos en quitarles la piedad, y todo lo que es espiritual y divino; que no entiendan la virtud de los Sacramentos, o que los reciban en pecado, y cuando no le tengan, que sea sin fervor ni devoción; que como estos beneficios son espirituales, es menester admitirlos con afecto de voluntad, para que tenga más fruto quien los usare. Y si una vez llegaren a despreciar la medicina, tarde recuperarán la salud, y resistirán menos a nuestras tentaciones; no conocerán nuestros engaños, olvidarán los beneficios, no estimarán la memoria de su propio Redentor, ni la intercesión de su Madre; y esta feísima ingratitud los hará indignos de la gracia, e irritado su Dios y Salvador se la niegue. En esto quiero que todos me ayudéis con grande esfuerzo, no perdiendo tiempo ni ocasión de ejecutar lo que os mando.

No es posible referir los arbitrios que maquinó el dragón con sus aliados en esta ocasión contra la santa Iglesia y sus hijos, para que estas aguas del Jordán entrasen en su boca. Basta decir que les duró esta conferencia casi un año entero después de la muerte. de Cristo, y considerar el estado que ha tenido el mundo y el que tiene después de haber crucificado a Cristo nuestro bien y maestro, y haber manifestado su Majestad la verdad de su fe con tantas luces de milagros, beneficios y ejemplos de varones santos. Y si todo esto no basta para reducir a los mortales al camino de la salud, bien se deja entender cuánto ha podido Lucifer con ellos, y que su ira es tan grande, que podemos decir con san Juan: ¡Ay de la tierra, que baja a vosotros Satanás lleno de indignación y furor! Mas ¡ay dolor, que verdades tan infalibles como estas y tan importantes para conocer nuestro peligro, y excusarle con todas nuestras fuerzas, estén hoy tan borradas de la memoria de los mortales con tan irreparables daños del mundo! El enemigo astuto, cruel y vigilante; ¡nosotros dormidos, descuidados y flacos! ¿Qué maravilla es que Lucifer se haya apoderado tanto del mundo, si muchos le oyen, le admiten y siguen sus engaños, y pocos le resisten, porque se olvidan de la eterna muerte que con inculpable indignación y malicia les procura? Pido yo á los que esto leyeren, no quieran olvidar tan formidable peligro. Y si no le conocen por el estado del mundo y sus desdichas, y por los daños que cada uno experimenta en sí mismo, conózcalo a lo menos por la medicina y remedios tantos y tan poderosos, que dejó en la Iglesia nuestro Salvador y Maestro, pues no aplicara tan abundante antídoto, si nuestra dolencia y peligro de morir eternamente no fuera tan grande y formidable.

“MÍSTICA CIUDAD DE DIOS”

Año 1888
(http://adelantelafe.com/conciliabulo-lucifer-infierno-tras-la-muerte-cristo-sor-maria-jesus-agreda/)

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Un niño de diez años, aficionado a la "ouija", el origen real de la película "El exorcista"


Un niño de 10 años, de Maryland, aficionado a la ouija, el origen real de la película "El exorcista".

¿Quién no ha visto la película “El exorcista”? Hablamos de un auténtico fenómeno cinematográfico y cultural. La película de William Friedkin se ha convertido en un título de culto para todo aquel que se pregunta por estos temas y que se siente llamado a cuestionarse sobre el bien, el mal y el misterio.

Lo que pocos conocen es que la película “El Exorcista” tiene detrás un caso real. Un caso de exorcismo con características similares y que sería publicado en agosto de 1949 en “The Washington Post”. Ahí comienza el germen de lo que sería la novela de William Peter Blatty y el posterior guión cinematográfico.

El diario español ABC recuerda la historia del llamado caso Mannheim, la historia de un niño de 14 años, residente de Mount Rainier (Maryland).

Según explica, todo comienza cuando el menor Robbie escuchó unos ruidos en el sótano. Buscó por toda la casa y comenzó a ver cosas extrañas: una representación de Jesús en el cuarto de la abuela se torció y se empezó a mover como si alguien golpeara la pared desde atrás. “Once días después de aquel extraño suceso, falleció una tía muy querida por Robbie que era aficionada al juego de la ouija. Él propio niño también lo era”, explica el reportaje.

Después de esta vivencia comenzaron los fenómenos paranormales: “el colchón de la cama de Robbie se movía de forma violenta en plena noche, los golpes desde el sótano eran constantes, un olor a excremento inundaba todo y objetos ordinarios -como un jarrón- se suspendían en el aire”. 

La familia con la incógnita de saber qué ocurría pidieron ayuda a un pastor luterano que se atemorizó tanto que aconsejó que fuera un exorcista católico quien se hiciera cargo del caso.

Se investigó y finalmente se procedió a conceder la licencia para realizar un exorcismo. Lo que ocurrió puede observarse en la película. El niño ataca al sacerdote, se produce una agresividad inédita y una fuerza perturbadora. Todos los síntomas de lo que se cataloga posesión demoníaca.

Se realizaron múltiples exorcismo y se ingresó al joven en una institución mental de Baltimore para controlarlo. Finalmente un buen día, explica ABC, “apareció la palabra salida en su cuerpo y al día siguiente, con la misma velocidad con la que habían surgido, terminaron los sucesos y el niño volvió a su estado normal”.

Su historia continúa siendo un enigma y aún nadie ha podido explicarse ese comportamiento. Su historia y su vida es el germen de lo que posteriormente se ha convertido en una de las películas más terroríficas de la historia.
(https://es.aleteia.org/2017/02/23/la-verdadera-historia-que-dio-origen-a-el-exorcista/)

Los peligros del espiritismo



Puede afectar al equilibrio mental y la salud física, aleja de la fe y atrae al demonio. 

Roberta Sciamplicotti
El espiritismo no es una práctica inocua, sino una verdadera amenaza contra el equilibrio mental y la vida moral y espiritual de las personas, sea cual sea su origen: fraude, mecanismos inconscientes, autosugestión, intervención diabólica.

Lo afirma Francesco Bamonte, religioso de los Siervos del Corazón Inmaculado de María y desde 2012 presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas. El padre Bamonte dirige el sitio italiano http://www.dannioccultismo.it y ha escrito un libro significativo sobre el tema, titulado I danni dello spiritismo. L’azione occulta del Maligno nelle presunte comunicazioni con l’Aldilà (Ancora).

El texto, ya en su segunda edición (revisada y ampliada), ofrece pruebas de la absoluta falsedad de las prácticas espiritistas que pretenden invocar a los difuntos para interrogarles. No se trata de un ensayo teológico para expertos, sino un relato de experiencias en el campo que quiere iluminar, a través de las referencias a la Biblia y a la doctrina de la Iglesia, un tema de fuerte actualidad.

Son millones las personas que practican el espiritismo para seguir en contacto con un ser querido fallecido, buscando de buena fe un consuelo a su dolor, o bien por juego, confiándose al mundo de lo oculto con superficialidad. En todo caso, observa, “se trata de gente que cree acercarse al más allá, pero que de hecho se aleja de Dios”.

El libro recoge una serie de testimonios recogidos de modo directo o indirecto por el sacerdote, pasando después a analizar el “mundo oscuro que conocer y desenmascarar” del ocultismo, empezando por sus técnicas: desde la tipología o lenguaje de los golpes a la mesita giratoria, del péndulo a la pneumatografía y a la pneumatofonía, hasta la tabla alfabética, llamada también ouija, que hoy es la técnica más de moda sobre todo entre los jóvenes, hasta el punto de que según las estadísticas, al menos el 30% de ellos ha hecho al menos una vez este tipo de sesión espiritista.

La Biblia lo prohíbe

Tras un atento análisis de las diversas corrientes y doctrinas del espiritismo, el padre Bamonte se adentra en lo que la Biblia dice sobre el tema, subrayando que el texto sacro prohíbe esta práctica, muy difundida también en el antiguo Oriente.

“Por este motivo, cuando de cara a su futura Encarnación Dios empezó a formar en ese lugar de la tierra a su pueblo Israel, prohibió de forma severísima cualquier recurso a la misma, conociendo el peligro que esta práctica comporta al apartar al hombre de Él, alejar de la Verdad y dañar gravemente la fe”.

Esta prohibición es ejemplificada en numerosos ejemplos tomados del Antiguo y del Nuevo Testamento y prosigue con los pronunciamientos del Magisterio de la Iglesia, que “fiel custodia e intérprete de la palabra de Dios, siempre ha puesto en guardia a los fieles contra las prácticas espiritistas”.

Su prohibición, explica el padre Bamonte, “no es un acto de autoritarismo, sino que corresponde a la voluntad misma de Dios, sabiendo que esta práctica hace daño a su pueblo, porque le hace desviarse”; “esta prohibición debe considerarse una intervención maternal de la Iglesia para proteger a sus hijos más crédulos y desamparados”.

El Catecismo de la Iglesia Católica afirma en el n. 2116 que “todas las formas de adivinación son rechazables” y que “la evocación de los muertos, […] o el recurso a los medium, manifiestan una voluntad de dominio sobre el tempo, sobre la historia y sobre los hombres, y al mismo tiempo un deseo de hacerse propicias las potencias ocultas. Están en contradicción con el honor y el respeto, junto al temor amoroso, que debemos sólo a Dios”.
Esto, sin embargo, no quiere decir que no sea posible contacto alguno entre los vivos y sus seres queridos difuntos, porque la muerte no rompe la unión con ellos.

“Con nuestros difuntos –recuerda el padre Bamonte– aun no habiendo un contacto directo, inmediato y perceptible por los sentidos, existe  permanentemente un vínculo espiritual, y por tanto invisible, pero real, en virtud de la comunión con el Señor Jesús, en el cual y a través del cual estamos unidos unos a otros, vivos y difuntos”.

Contacto con los difuntos

La Biblia afirma también que es posible un contacto visible o auditivo con los difuntos, pero sin evocación, sólo por libre iniciativa de Dios. Como ha escrito el exorcista padre Gabriele Amorth, “Dios puede permitir que un difunto se presente a un vivo, o que le hable, que tenga un contacto directo con él”.

Pero “se trata de casos extraordinarios, por tanto muy raros. En todos estos casos, el hecho sucede por pura y libre iniciativa de Dios y en las circunstancias y límites establecidos por Él, y nunca como fruto de habilidades o poderes humanos”.

El espiritismo debe rechazarse, y sus técnicas pueden abrir el camino a infiltraciones extraordinarias del demonio, que sabe adaptar sus actitudes y acciones a los tiempos, lugares y personas.

Los espiritistas y los medium, escribe padre Amorth, “en realidad son entregados en cuerpo y alma a fuerzas demoniacas, sin darse cuenta siquiera, por las que son utilizadas siempre con fin destructivo, lo que es evidente del hecho de que el medium nunca es una persona serena”.

Igualmente, quien se acerca al espiritismo pone en riesgo su propia estabilidad psicofísica, que puede sufrir sobresaltos, traumas muy graves o un estado de dependencia similar al del alcohol o la droga.

Pérdida de la fe

El riesgo extremo es perder la fe. “Desde su nacimiento”, escribe el padre Bamonte, “el espiritismo se hacía pasar por religión ‘científica’ que permite experimentar concretamente lo que en cambio las religiones creen por fe, es decir, que el espíritu sobrevive a la muerte. La diferencia entre espiritismo y religión estaría precisamente en este ‘conocer y saber’ en lugar del ‘creer por fe’ que hay vida después de la muerte”.

La fe cristiana no puede aceptar “revelaciones” que pretendan superar o corregir la revelación en la que Cristo es el cumplimiento.

La Revelación cristiana, además, tiene un carácter gratuito por lo que huye por naturaleza de cualquier técnica mediante la cual el hombre se pueda apropiar, por su propia voluntad, de los contenidos una vez llega a dominar ciertas leyes.
(https://es.aleteia.org/2015/03/27/conoces-los-peligros-del-espiritismo/2/)

El tablero "ouija" NO ES un juego: es invocación directa al Demonio



ATENCIÓN CATÓLICO: 
ESTE TABLERO NO ES UN JUEGO; 
ES UN MEDIO PARA INVOCAR AL DEMONIO 
DE FORMA DIRECTA.
¡NUNCA LO UTILICES!

El tablero “ouija” es un fraude y un engaño en la casi totalidad de las veces que se usa para contactar con alguna entidad espiritual. En muy rarísimas ocasiones, y fuera de las causas naturales, se puede suponer como medio de contactar y tratar con los demonios, nunca con los fallecidos. Si Dios no lo desea, no es posible comunicación alguna de los vivos con los muertos porque sólo Dios es el Señor de los vivos y de los muertos. Practicar la “ouija” es un pecado y está totalmente desaconsejado por la Iglesia.

1. Las razones de la aparición de la “ouija” y otros métodos de contacto con los muertos

En los países occidentales, durante el final del siglo XIX, se produjo un gran desarrollo de la ciencia y la tecnología industrial, surgiendo así dos corrientes antagónicas:

– Por un lado, un cientifismo materialista y orgulloso de sus logros, considerando oscuro y mitológico todo pensamiento religioso, así como ingenuo e inculto. Consideraba al hombre como único dios de la creación, que él mismo empezaba a dominar y modelar. Dios era realmente el mismo hombre, y ahora empezaba a saberlo y a saborear su propio poder.

– Y por otro lado, las corrientes contrapuestas, que no claudicaban ante los desaires y la reclusión que querían imponerles los primeros, y que intentaban satisfacer los anhelos de trascendencia y ordenar sus creencias ante las nuevas ideas y avances. Avances que a veces se negaron, se rehuyeron o se condenaron, viendo en la primera corriente una nueva construcción de la torre de Babel, y con un final similar que profetizaban.

Sin caer en demasiadas simplificaciones y existiendo una mayor mezcla de ideas, a veces en la misma sociedad y las personas, son estas décadas momento, y por las mismas razones, de gran actividad en la búsqueda de ideas nuevas en religiones nuevas, ideas no cristianas, religión ésta desprestigiada también por las ideologías masónicas, fuertes e influyentes en estos años. Se trata de buscar un nuevo repertorio ideológico en religiones de Oriente. Son los tiempos de gurús asiáticos viajando por Europa y América y llenando auditorios, de viajes de occidentales a países remotos, como la India, buscando ideas nuevas esotéricas y escondidas, sabiduría perdida, esperando satisfacer la necesidad de un algo más allá de lo puramente material e inmediato.

Es el tiempo de las corrientes espiritualistas, las mezclas y sincretismos, el redescubrimiento de los cristianismos gnósticos, la dispersión y proliferación de formas nacidas del protestantismo clásico, especialmente en la nueva tierra americana, el nacimiento de los adventismos, el mormonismo, la Teosofía, la Ciencia Cristiana, y con ellos multitud de grupos y grupúsculos de cariz taumatúrgico, utópico, reformista, profético, milenarista, fundamentalista y literalista escriturístico,… toda una suerte de deseos de un más allá que la ciencia cientifista y materialista, cada vez más apabullante, negaba y ridiculizaba.

Su suele considerar que el espiritismo empieza a desarrollarse entre el año 1843 y1844 en América bajo el médium Andrew Jackson David, si bien en Alemania existió una fuerte expectación entre el 1829 y el 1846, donde tenemos a Frederika Hauffe, la famosa vidente donde el sonambulismo, el mesmerismo y la posesión y canalización con espíritus de difuntos era habitual.

Sin embargo, el punto álgido de extensión y dispersión por toda la sociedad del espiritismo es el año 1848, con epicentro en Nueva York a través de las hermanas Fox, Kate y Margaret. Y a partir de ahí no podemos dejar de nombrar a Allan Kardec, escritor y divulgador del espiritismo, y que en el 1857 publicó “El libro de los espíritus”, un auténtico “best-seller” de la época.

Todos ellos alentados por figuras como Emanuel Swedenborg, que hablaba de contactos durante el sueño y la vigila, así como relator de visiones con el mundo de los espíritus, ya en el siglo XVIII, o el mismo Franz Anton Mesmer, que en el siglo XVIII y XIX desarrolló la pseudo-ciencia del magnetismo, los fluidos corporales magnéticos, y que su seguidor James Braid extendería para desarrollar la hipnosis en el 1842, el juego de moda de occidente a partir de entonces en los salones de época y los teatros.

Es en este ámbito donde tenemos la proliferación de sesiones de espiritismo de salón de burguesía culta y descreída, que renegando de los postulados del cristianismo oficial, aunque a veces alentada por estas mismas creencias trascendentes, esperaba a través de los médiums, la canalización y los métodos de contacto con los muertos, encontrar demostraciones al mismo tiempo científicas para oponerse a la ciencia que afirmaba que nada había tras la muerte.

2. El tablero “ouija”

Nos encontramos por lo tanto en un momento privilegiado para que estos métodos de contactismo y mediumnidad en toda su extensión y variedad se difundan entre un público extenso en ideologías, creencias, y deseoso de conocimientos de todo tipo, crédulos algunos e incrédulos otros.

“Ouija” es una sustantivo formado por alargamiento o fusión de dos palabras, de igual significado y de distinta lengua, “oui” (“si”, en fránces), y “ja” (“si”, en alemán). Su aparición no es clara, aunque se ha venido atribuyendo a Elijah Jefferson Bond, por ser quien la llegó a patentar, quedando claro así el aspecto que tenía de ventas multitudinarias y de elemento científico-técnico, como antes decíamos. El año de la patente es el 1890.

Bond, junto con dos socios, William H. A. Maupin y Charles W. Kennard, crearon una empresa para vender los tableros, los cuales denominaron con el nombre actual, “ouija”, y remontaban hasta los egipcios, que en estos años, donde décadas antes Jean-François Champollion puso aún más de moda aquella civilización con sus descubrimientos lingüísticos, y que llegaba a trozos a Europa y América por mano de mercaderes de tesoros que vendían multitud de objetos expoliados, era el paradigma del conocimiento secreto y hermético.

El tablero “ouija” apenas ha variado, también debido a los derechos de la patente, que desde el 1966 posee la empresa de juguetes “Parker Brothers”, generadora de juegos tan famosos como el Monopoly, el Trivial Pursuit, el Risk o el Cluedo.

El tablero original de la “ouija” consta de las 26 letras del alfabeto inglés (desde la A hasta la Z) y los 10 dígitos numéricos (desde 0 al 9). Además tiene la expresión “Good bye” (“Adios”), y las opciones “YES” (“SI”) y “NO” (“NO”). Símbolos de dos estrellas y un sol junto con una luna creciente junto a otra estrella enmarcan los cuatro ángulos del tablero de madera.

Las posteriores versiones son similares en casi todo. Algunas añaden la expresión “Hola”, o la expresión “Repite la pregunta. No la entendemos bien”, la expresión “¿?”, o los signos “+” y “-“, o incluso simbología mágica o satánica, como pentáculos, el 666, caras de monstruos y demonios, etc. Además, el sistema dispone de un anillo o corona circular que permite moverse por las diferentes letras y dígitos, palabras y expresiones, para comunicarse con los difuntos, espíritus diversos o entidades trans-materiales.

Con el tiempo han ido surgiendo una serie de leyendas de buen comportamiento en su utilización, como ser educado con los muertos, no hacerles perder el tiempo con preguntas absurdas, no insultarles, saludarles diciéndoles “hola” al empezar la sesión y “adiós” al salir, cerrar la sesión para que no quede abierta esa posible puerta con el más allá, pudiendo entrar cualquier espíritu o entidad a este mundo, etc. Además, se han ido generando otras reglas como el no jugar sobre una tumba de un fallecido reciente, o en un cementerio, o no jugar solo, sino siempre acompañado.

3. Algunas preguntas a la misma “ouija”. Experimentos sencillos

Analicemos a continuación el método de funcionamiento y lo que pretende lograr, y presentemos algunos experimentos.
Lo primero que vemos es que el movimiento se debe a una fuerza mecánica que actúa a través de los brazos de los participantes, que de manera conjunta se apoyan en el anillo o corona circular, en la variante más simple del sistema “ouija” antes expuesto, aunque a veces es un vaso.

El desplazamiento del anillo se debe al movimiento de los brazos de los participantes, donde reside el origen de la fuerza inicial. Los participantes son objetos instrumentales del movimiento, de tal forma que alguna entidad espiritual será quien mueva el anillo por medio de sus manos.

Algunas preguntas son: ¿es posible dejar el anillo suelo y sin tocarlo? Los experimentos muestran que no es posible, porque son los participantes quienes lo mueven a través de sus brazos y mano. No obstante, es otra entidad ajena a ellos quienes entonces obra por su brazo. Al final, lo que tenemos es un mecanismo de palanca que es susceptible de estudio, para ver dónde se ejerce la fuerza origen. La causa debe ser que un espíritu o entidad usa del cuerpo de los participantes y les mueve. ¿Podría entonces moverles a ellos al completo? ¿Quizás los pies? ¿La cabeza? ¿Todo el cuerpo en movimientos de torsión o desplazamiento? Por la misma razón podría hacerlo. No vemos por qué no.

Por lo tanto, ¿funcionaría igualmente si el sistema motor del anillo se debiera al efecto instrumental de los pies y los participantes no vieran qué signo señalan, sino que una cámara grabara lo que ocurre, el tablero, y los entes convocados movieran los pies de los participantes? Debería no haber cambios y obtenerse frases coherentes. ¿O acaso hay cambios y ya no salen respuestas con sentido?

Sería interesante también saber si el material del anillo cambia los resultados, o si cambiamos de objeto, sea un anillo, un vaso, un teléfono móvil, o cualquier otra cosa. Ver incluso cuánto peso de ese objeto, sea cual sea, puede mover la entidad convocada. Y calcularlo. Y ver cuánto pueden mover los participantes fuera de la sesión “ouija”, y comparar los resultados.

Otro experimento interesante sería ver si personas totalmente analfabetas y desconocedoras de los signos de letras y números posibilitaran comunicaciones coherentes. Ya que así sabríamos si el hecho de desconocer el alfabeto por parte de los participantes, simples canales o médiums, y por lo tanto no necesariamente conocedores de los signos de la tabla “ouija”, lleva a que se produzca un mensaje con sentido. Lo cual sería lo esperado, ya que son los propios espíritus o entidades quienes usan a los participantes de manera instrumental.

Por otro lado, como los espíritus de los muertos suponemos son tan inteligentes, al menos, como lo fueron de vivos, sería interesante darle la vuelta al tablero, y además de forma desordenada colocar los signos, un tablero desconocido en su ubicación de los signos por los participantes, y ello en una mesa de cristal transparente donde una cámara e investigadores vieran qué ocurre realmente, apuntando los lugares señalados por los participantes, que irían con los ojos vendados, y participarían en la sesión espiritista. ¿Saldrán frases y palabras con sentido? ¿El anillo apuntará a lugares donde hay signos o aparecerá en sitios del tablero incluso donde no hay signo alguno? ¿Acaso el espíritu no puede colocarse bajo la mesa y mover a los participantes de la sesión “ouija” ahora?

Y además, ¿cómo sabe el espíritu en qué lugar está cada letra? Entendemos que ver algo es usar de la luz visible, que incide tras reflejarse en un objeto, en el nervio óptico de un ser con capacidad visual. ¿Dónde reside el nervio óptico de dichos espíritus? Alguien podría decir que es el de los participantes, y que precisarían de ver las letras. ¿Es así? Si ese es el caso, los espíritus usarían los ojos, además de los brazos para contactar y hablar. Y los participantes, como instrumentos, no precisarían entender los signos de la tabla.

Este aspecto nos llevaría a usar a participantes que, por ejemplo, no entiendan el hebreo, y usar el alefato hebreo como signos en la tabla “ouija” para comunicarse con los espíritus, sin duda convocando a un espíritu que conozca el hebreo, pongamos el rey David, o cualquier judío que haya muerto, y a partir de ahí ver si el sentido de los textos son coherentes, tomando por ejemplo personas de un poblado del Amazonas o de una tribu africana de la seleccionemos personas sin conocimiento del hebreo, o simplemente personas cercanas de las que nos cercioráramos previamente de su desconocimiento de los signos de esta lengua semita. ¿Funcionará? ¿Habrá sentido en las respuestas de los espíritus?

Si los muertos usan a los participantes como instrumentos de comunicación, ¿funcionaría con animales? ¿No pueden los espíritus usar instrumentalmente a un animal? ¿Un mono? ¿Quizás una cucaracha que se paseara por el tablero desde un signo a otro? ¿No tienen poder los espíritus para hacer esto?

¿Podríamos en dos lugares alejados convocar al mismo espíritu en dos sesiones y esperar las mismas respuestas a similares preguntas en dos grupos de médiums diferentes y sin comunicación entre los participantes de cada grupo durante las sesiones? ¿Habrá coherencia e igualdad de respuestas? ¿O no?

En definitiva, y por no extendernos en lo que sería una batería amplia de experimentos y preguntas que hacemos no a los espíritus de los muertos, sino a la misma “ouija”, es claro que hay formas de estudiar con mucha simplicidad cuánto de cierto hay en este método para hablar con personas fallecidas, personas condenadas, o para contactar con ángeles, demonios o cualquier otra entidad. Y los experimentos que se han hecho siempre han dado la misma respuesta: cuando los participantes no pueden ver los signos que para ellos sean conocidos, no hay respuestas coherentes.

En mis análisis y pruebas como especialista en magia, nigromancia y satanismo, realizadas hace años con el tablero “ouija”, jamás he logrado conseguir un resultado positivo cuando he sometido las sesiones a pruebas simples como las expuestas, no consiguiendo nunca respuesta por parte de fuerzas externas de tipo alguno, al menos, y como digo, en todos los experimentos realizados por mí. Incluso a personas que decían que ellas sí lograban contactar con espíritus.

4. Entonces, ¿no hay nada de cierto en la posibilidad de usar el tablero “ouija” para contactar con fallecidos, espíritus o entidades del más allá?

La casi totalidad de las sesiones “ouija” son una pérdida de tiempo, y a veces dinero, en tanto que son un fraude y un engaño. Es fácil además creer que el anillo o el vaso se mueve solo, siendo un simple efecto de suma de fuerzas de cada uno de los participantes, que lleva a que cuantas más personas sean, más plausible sea la sensación en cada participante de que “yo no lo he movido, se ha movido solo”. Es la llamada “respuesta ideomotora”.

Tampoco es posible, si Dios no lo desea, contactar con los fallecidos. Es asunto sólo de Dios, el Señor de la vida y de la muerte, lo que nos atañe y compete tras nuestro fallecimiento. La esperanza y la fe como virtudes teologales han de ser nuestro amparo, confiando en Dios y rezando por todos los fallecidos.

Sin embargo, en muy raras ocasiones, muy raras, como  dice Santo Tomás de Aquino, O.P., puede ocurrir que sean los demonios quienes se hagan pasar por espíritus de fallecidos, por medio de sugestiones y haciendo apariciones falsas de personas que han muerto. Así, podría darse que a través de la malsana curiosidad de los participantes en conocer el ámbito de los fallecidos o de los seres espirituales, a veces convocando a personajes sádicos, asesinos, e incluso demonios, que esperan poner a su servicio, estén permitiendo, y ello al margen del método del tablero “ouija”, mecanismo ingenuo para los ángeles malvados, con un acto de su voluntad, un deseo de presencia y convocación de demonios, los cuales nunca se verán sometidos ni por tableros “ouija” ni por conjuros o círculos protectores, talismanes o pentáculos, sino que a su libre arbitrio y voluntad manifestarán parte de su poder y maldad sobre los participantes de la sesión “ouija” que tanto deseaban que se manifestaran.

Por otro lado la Iglesia siempre se ha opuesto a este tipo de prácticas.

Así, el Santo Oficio (24 de abril de 1917) dijo que no era lícito “por el que llaman médium, o sin el médium, empleando o no el hipnotismo, asistir a cualesquiera alocuciones o manifestaciones espiritistas, siquiera a las que presentan apariencia de honestidad o de piedad, ora interrogando a las almas o espíritus, ora oyendo sus respuestas, ora sólo mirando, aun con protesta tácita o expresa de no querer tener parte alguna con los espíritus malignos”.

Por otro lado, el documento de la Conferencia Episcopal de la Toscana, del año 1994, llamado “Magia y demonología”, dice que “en las sesiones de espiritismo los participantes y el médium (forma moderna de los antiguos nigromantes) se prodigan en la invocación de las almas de los difuntos (por ejemplo, presuntas grabaciones de voces de ultratumba); en realidad, introducen una forma de alienación del presente y realizan una mistificación de la fe en el más allá, generalmente con trucos, actuando de hecho como instrumentos de fuerzas del mal que los usan a veces para fines destructivos, orientados a confundir al hombre y a alejarlo de Dios.”

Referencias:

+ Vicente Jara, O.P.,”¿Es posible comunicarse con los muertos?”, Aleteia, http://www.aleteia.org/es/arte-y-espectaculos/q&a/es-posible-comunicarse-con-los-muertos-292002
+ Vicente Jara, O.P., Programa “Conoce las sectas” de radio María sobre el espiritismo (23-febrero-2013), Radio María España, http://info-ries.blogspot.com.es/2013/02/conoce-las-sectas-6×10.html
+ Vicente Jara, O.P., “El YouCat y sus contenidos sobre sectas, magia y esoterismo”, http://info-ries.blogspot.com.es/2011/08/el-youcat-y-sus-contenidos-sobre-sectas.html

(https://es.aleteia.org/2014/12/07/que-es-el-tablero-ouija/)

Tres mujeres “jugaron” a la ouija y lo que ocurrió aterrorizó a todos


Alvaro Real | Sep 24, 2017

Hasta la Policía dejó constancia de un fenómeno paranormal

Ocurrió en 1994 y tuvo eco en toda la prensa nacional. Fue en Linares, en Jaén. Según explica el Diario Jaén: “Dos mujeres y una menor se “atrevieron” a participar en una sesión de ouija y ahí comenzó todo”. Tras esto, los acontecimientos se sucedieron.

La mesa en la que jugaban comenzó a temblar, los cuadros volaban y hasta las cortinas fueron arrancadas de las ventanas. Los radiadores no paraban de moverse y las jóvenes intentaron salir del apartamento. No podían, una fuerza se lo impedía. Aterrorizadas decidieron entonces llamar a la policía.


© Gabriel Molina
La Policía Nacional se acercó al lugar de los hechos pero no pudieron solucionar nada. Más bien quedaron impresionados y conmocionados por lo que estaba ocurriendo. No daban crédito y no sabían qué hacer. Estuvieron investigando si había algún mecanismo que hiciera que los cuadros se movieran, que todo en la casa estuviera “patas arriba”. Nada no hubo manera.

Decidieron salir de el lugar y llevar a las mujeres a comisaría para tomarlas declaración. Pensaban que así podían dejar de vivir estos elementos extraños. Se equivocaban. En la Comisaría los fenómenos extraños se repitieron. Ante tal acontecimiento la Policía se limitó a tomar testimonio y levantar acta sobre lo sucedido.

Según explicaron las tres mujeres, ese día decidieron usar la ouija y se comunicaron con un niño que se llamaba Agustín. Tras hablar con él comenzaron los hechos, se asustaron y dieron por finalizado “el juego”.

La Policía intentó volver a entrar al apartamento pero uno de los agentes resultó herido luego de que una fuerza sobrenatural lo empujara con increíble fuerza a lo largo del pasillo. Uno d los policías allí presentes estuvo varios años de baja por fuertes secuelas psicológicas.

Éste caso, el llamado como “caso Linama” quedará en la historia de los sucesos ocurrido al utilizar la “ouija”. No fue el más llamativo, ni el más extraordinario, pero se trata de uno de los pocos casos en los que existe un parte policial, una investigación y un registro. Nadie duda de lo que allí ocurrió e incluso la policía dio fe del extraño acontecimiento.

Más información:
¿Qué es el tablero “ouija”?
¿Conoces los peligros del espiritismo?
(https://es.aleteia.org/2017/09/24/tres-mujeres-jugaron-a-la-ouija-y-lo-que-ocurrio-aterrorizo-a-todos/)