San Miguel Arcángel pesando las almas en el Juicio Final

viernes, 4 de enero de 2013

Santa Faustina y la visión del cielo: inconcebibles bellezas y felicidad que nos esperan después de la muerte


"Hoy, en espíritu, estuve en el cielo y vi estas inconcebibles bellezas y la felicidad que nos esperan después de la muerte.

Vi cómo todas las criaturas dan incesantemente honor y gloria a Dios; vi lo grande que es la felicidad en Dios que se derrama sobre todas las criaturas, haciéndolas felices; y todo honor y gloria que las hizo felices vuelve a la Fuente y ellas entran en la profundidad de Dios, contemplan la vida interior de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que nunca entenderán ni penetrarán.

Esta fuente de felicidad es invariable en su esencia, pero siempre nueva, brotando para hacer felices a todas las criaturas. Ahora comprendo a San Pablo que dijo:

Ni el ojo vio, ni oído oyó, ni entró al
corazón del hombre, lo que Dios preparó para los que le aman.


Y Dios me dio a conocer una sola y única cosa que a sus ojos tiene el valor infinito, y éste es el amor de Dios, amor, amor y una vez mas amor, y con un acto de amor puro de Dios nada puede compararse.

Oh, qué inefables favores Dios concede al alma que lo ama sinceramente. Oh, felices las almas que ya
aquí en la tierra gozan de sus particulares favores, y éstas son las almas pequeñas y humildes."
(D. 777 -778)

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